Qué maravilla llegar a casa por la noche después de un largo día de trabajo y poder compartir mesa y mantel con alguien especial. Poder compartir los avatares de ese día y comentar las noticias. Qué placer esas noches de invierno, donde fuera hace frío y llueve, poder estar recogidos en el calor de la cocina. Placeres como este son los que hacen que el día a día sea mucho más llevadero, ¿verdad?
1 comentario
Marta -
Ya estoy esperando esas noches de invierno, para que alguien me haga compañía, y me mime, y me tape con la manta.
En su defecto, tendré que conformarme con que el perro duerma a mis pies.
Besos